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Un programa constructivo para la ciudad de Sevilla.

Seguiremos pendientes
de Sevilla.

El milagro del Padre Tarín.


 

Cajasol contra la mayoría de los sevillanos.

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Y encima recibe la medalla de oro de la Cámara de Comercio. En el acto en el que se le entregó la medalla, el nuevo alcalde manifestó que la entidad bancaria nunca puede olvidar a los sevillanos; y el presidente de la cámara declaró que el galardón se le entregaba por lo que había contribuido a Sevilla. Vaya por Dios, y Cajasol, contra esas declaraciones, insiste en amargar la vida de la mayoría de los sevillanos construyendo un rascacielos de nuevos ricos pasados de moda, cumbre de país neófito que aún no ha comenzado a definirse. Y además amarga a los sevillanos a toda velocidad; probablemente es la obra que se construye con más rabia en Sevilla, con tres turnos de trabajo porque al parecer corre una prisa enorme para terminarla. La mayoría de los sevillanos ha elegido al nuevo alcalde entre otros motivos para que pare la Torre Pelli, pero Cajasol no está dispuesta a satisfacer a la mayoría, sino a molestar y destruir la imagen panorámica de la ciudad, incluso con la amenaza de la UNESCO de retirar el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad a parte de la urbe histórica. Porque el casco histórico de Sevilla, a diferencia de Salamanca y Cáceres, aún no es Patrimonio de la Humanidad. Claro que además no lo será nunca con Cajasol levantando un edificio para competir con la Giralda. En vista del tesón de la entidad que ahora se integra en Banca Cívica, los clientes de Cajasol deberían retirar sus cuentas para demostrar que un banco no puede pisotear los criterios más entrañables de sus clientes acerca de la ciudad a la que pertenecen. O sea, que Cajasol se enfrenta hasta a la UNESCO. A todo esto el alcalde promete que si hubiera ilegalidad en la licencia de obras, parará la obra. Y nosotros nos preguntamos: ¿pero es que el alcalde todavía no ha visto después de varios años si es ilegal la obra? El asunto es otro: el engendro de torre es evidentemente perjudicial a los intereses patrimoniales de la ciudad, y por consiguiente el alcalde tiene que enfrentarse nítidamente a Cajasol, y como cuenta con la mayoría de los ciudadanos, debe reforzar este criterio electoral con un referéndum. Esto es, debe convocar un referéndum para que los sevillanos se pronuncien sobre la torre. Además, si Cajasol se empeña en seguir la obra, debe recurrirse a la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, y continuar las reclamaciones en instancias superiores. Toda Sevilla debe conocer qué hace el alcalde contra una obra inaceptable contra la ciudad, una obra que no para como mostramos en la foto realizada hoy mismo, 13 de julio de 2011. Banca Cívica se anuncia ahora con mucha frecuencia declarando que es un “banco diferente”, “un banco en el que confiar”. Bueno, es obvio que es diferente porque aplasta lo sentimientos de los propios clientes, y en cuanto a confiar es evidente que es indigna de toda confianza. Vamos, nos recuerda a aquel alcalde que enterró el Metro y que se oponía a la celebración de la Exposición Universal con su silencio absoluto cuando la ciudad dependía de una decisión gubernamental para la cual se movilizaron los ciudadanos, pero jamás aquel alcalde réprobo. Por cierto que aquella movilización que hizo posible Expo-92 era ni más ni menos que el germen de nuestro Grupo de Ciudadanos Independientes. Ahora tenemos un alcalde que, según ABC, trae una etapa de ilusión. Veámoslo. Traerá ilusión si acaba con el engendro Pelli, y hasta ahora, tras este mes transcurrido desde la toma de posesión, no hemos visto acción ninguna contra Cajasol. Aquí le hemos sugerido dos acciones. Es más si hay que parar la obra y pagar una indemnización, se paga, como ya hemos dicho en nuestro programa convocando un concurso local, nacional o internacional, para instalar un centro comercial en el mismo lugar. Proveerá de tanto dinero como para pagar la indemnización a Cajasol y además enriquecerse. Cualquier inversor inteligente sabe que un centro comercial en Sevilla, y más en ese lugar, es de la mayor rentabilidad.