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Cuarto fallo del alcalde.
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| Ay, habíamos avanzado en civilización suprimiéndose contenedores en el centro, pero tristemente uno de los diecinueve concejales nuevos ha declarado que los va a reponer. Pero ¿esto qué es? Recordamos que en la etapa anterior le pedimos a un amigo que ahora ha sido ascendido en el Servicio Municipal de Limpieza, que, por favor, se llevara de una vez los contenedores de basura que flanqueaban la puerta de la iglesia donde reposan los restos del venerable Padre Tarín. Los quitó, bendito sea Dios, porque ese jefe ama a la ciudad y a la civilización, quiere la perfección en su trabajo y por tanto le duele la imagen cochambrosa de Sevilla. ¿Y el nuevo alcalde repondrá los contenedores de basura en las calles céntricas? ¡Pero si es que tienen que desaparecer todos, llevárselos todos del casco histórico y obligar a que cada portal tenga su contenedor y lo saque a la puerta a la noche como sucede en cualquier urbe cívica! Sevilla es capital mundial de los contenedores de basura, un récord deprimente que debe eliminarse (13-7-2011) |
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Cajasol contra la mayoría de los sevillanos.
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Y encima recibe la medalla de oro de la Cámara de Comercio. En el acto en el que se le entregó la medalla, el nuevo alcalde manifestó que la entidad bancaria nunca puede olvidar a los sevillanos; y el presidente de la cámara declaró que el galardón se le entregaba por lo que había contribuido a Sevilla. Vaya por Dios, y Cajasol, contra esas declaraciones, insiste en amargar la vida de la mayoría de los sevillanos construyendo un rascacielos de nuevos ricos pasados de moda, cumbre de país neófito que aún no ha comenzado a definirse. Y además amarga a los sevillanos a toda velocidad; probablemente es la obra que se construye con más rabia en Sevilla, con tres turnos de trabajo porque al parecer corre una prisa enorme para terminarla. La mayoría de los sevillanos ha elegido al nuevo alcalde entre otros motivos para que pare la Torre Pelli, pero Cajasol no está dispuesta a satisfacer a la mayoría, sino a molestar y destruir la imagen panorámica de la ciudad, incluso con la amenaza de la UNESCO de retirar el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad a parte de la urbe histórica. Porque el casco histórico de Sevilla, a diferencia de Salamanca y Cáceres, aún no es Patrimonio de la Humanidad. Claro que además no lo será nunca con Cajasol levantando un edificio para competir con la Giralda. En vista del tesón de la entidad que ahora se integra en Banca Cívica, los clientes de Cajasol deberían retirar sus cuentas para demostrar que un banco no puede pisotear los criterios más entrañables de sus clientes acerca de la ciudad a la que pertenecen. O sea, que Cajasol se enfrenta hasta a la UNESCO. A todo esto el alcalde promete que si hubiera ilegalidad en la licencia de obras, parará la obra. Y nosotros nos preguntamos: ¿pero es que el alcalde todavía no ha visto después de varios años si es ilegal la obra? El asunto es otro: el engendro de torre es evidentemente perjudicial a los intereses patrimoniales de la ciudad, y por consiguiente el alcalde tiene que enfrentarse nítidamente a Cajasol, y como cuenta con la mayoría de los ciudadanos, debe reforzar este criterio electoral con un referéndum. Esto es, debe convocar un referéndum para que los sevillanos se pronuncien sobre la torre. Además, si Cajasol se empeña en seguir la obra, debe recurrirse a la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, y continuar las reclamaciones en instancias superiores. Toda Sevilla debe conocer qué hace el alcalde contra una obra inaceptable contra la ciudad, una obra que no para como mostramos en la foto realizada hoy mismo, 13 de julio de 2011. Banca Cívica se anuncia ahora con mucha frecuencia declarando que es un “banco diferente”, “un banco en el que confiar”. Bueno, es obvio que es diferente porque aplasta lo sentimientos de los propios clientes, y en cuanto a confiar es evidente que es indigna de toda confianza. Vamos, nos recuerda a aquel alcalde que enterró el Metro y que se oponía a la celebración de la Exposición Universal con su silencio absoluto cuando la ciudad dependía de una decisión gubernamental para la cual se movilizaron los ciudadanos, pero jamás aquel alcalde réprobo. Por cierto que aquella movilización que hizo posible Expo-92 era ni más ni menos que el germen de nuestro Grupo de Ciudadanos Independientes. Ahora tenemos un alcalde que, según ABC, trae una etapa de ilusión. Veámoslo. Traerá ilusión si acaba con el engendro Pelli, y hasta ahora, tras este mes transcurrido desde la toma de posesión, no hemos visto acción ninguna contra Cajasol. Aquí le hemos sugerido dos acciones. Es más si hay que parar la obra y pagar una indemnización, se paga, como ya hemos dicho en nuestro programa convocando un concurso local, nacional o internacional, para instalar un centro comercial en el mismo lugar. Proveerá de tanto dinero como para pagar la indemnización a Cajasol y además enriquecerse. Cualquier inversor inteligente sabe que un centro comercial en Sevilla, y más en ese lugar, es de la mayor rentabilidad. |
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Tercer fallo del alcalde.
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No querríamos tan pronto citar un tercer fallo del alcalde, pero es así. Nuestro Grupo contiene en su programa la prohibición de la construcción de la Torre Pelli, de acuerdo con el criterio mayoritario de los ciudadanos. O sea, que los que han votado al alcalde están contra la Torre Pelli. Pero el alcalde sigue sin tomar una decisión contra la dichosa torre del subdesarrollo, de los países del petróleo y de unas formas que ya están agotadas, como actualmente se ve en Madrid, donde los propietarios de los rascacielos quieren venderlos. Es reprobable que el alcalde se entere de que el anterior regidor suscribió un convenio a todas luces ilegal con la entidad promotora del edificio desgraciado, y nuestro alcalde afirme que si el convenio sigue adelante lo denunciará. Pero ¿cómo que si sigue adelante? El alcalde tiene que denunciarlo de inmediato, que para eso hay servicios jurídicos en el Ayuntamiento, y darles el trabajo de que informen de la irregularidad para que Cajasol renuncie a ese convenio de pacotilla o un juez resuelva. La obra sigue adelante, los sevillanos siguen en contra, y el alcalde sigue sin actuar adecuadamente. La obra debe pararse y convocar un concurso, internacional si hace falta, para instalar allí un gran centro comercial que pagaría indemnizaciones a la promotora Cajasol si hiciere falta. Pero no se puede demorar ni un día más, porque cada día que pasa la indemnización será más elevada. Esto ya debería haberse pensado en los años anteriores a estas elecciones, pero es evidente que no se ha pensado lo suficiente o que no se toma la decisión urgente que es imprescindible (la foto ha sido tomada de elmundo.es). 5-7-2011 |
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Su restauración nos depara felicidad. Es una felicidad comprobar que en estos primeros días de julio de 2011 se trabaja, como muestra la foto, en la restauración del Museo de Carruajes, un edificio histórico y artístico del siglo XVI, testigo de la expedición que por primera vez circunnavegó la Tierra. Decimos felicidad ya que el 2 de abril, hace tan sólo tres meses, proponíamos esta obra como parte de nuestro programa para la ciudad de Sevilla, y el museo, con rapidez, ha respondido emprendiendo la obra. Es la satisfacción que produce el que después de enjuiciar algo que está mal un responsable resuelva el mal y haga el bien. Ni más ni menos es lo que espera como recompensa el que piensa y proyecta mejorar a Sevilla. Por tanto estamos de enhorabuena. Deseamos que cunda el ejemplo. |
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